Placas solares para empresas y naves industriales en Madrid

Energía solar · Empresas · MadridMadrid · 2026Lectura de 8 min
Instalación de placas solares sobre la cubierta de una nave industrial en Madrid

La fotovoltaica industrial amortiza antes que la residencial por un motivo que no tiene nada que ver con la tecnología: una empresa consume cuando el sol produce. Una vivienda aprovecha de forma directa en torno al 35%-60% de lo que generan sus placas, porque a mediodía suele estar vacía. Una nave, un taller o unas oficinas con actividad de 8 a 18 h se mueven, de forma orientativa, en el 70%-85%. Y como el kWh que autoconsumes vale lo que pagas por comprarlo, mientras que el excedente se compensa a bastante menos, ese salto se traduce directamente en años de amortización.

Esta página va de eso: de cómo se calcula el retorno real con tu curva de consumo, de qué implica cada tipo de cubierta de nave (deck, panel sándwich, fibrocemento, hormigón), de la parte fiscal que casi nadie te explica, de cuándo tiene sentido un PPA frente a comprar la instalación, y del proceso de legalización industrial paso a paso. Somos instaladores autorizados de baja tensión con más de 10 años de trabajo y más de 500 instalaciones realizadas en la Comunidad de Madrid, así que lo que sigue está escrito desde la obra, no desde un folleto.

La curva de consumo: el único dato que decide el proyecto

El error más caro en autoconsumo industrial es dimensionar por metros de cubierta. La cubierta casi nunca es el límite: en una nave suele caber mucha más potencia de la que interesa instalar. Lo que decide el tamaño correcto es la curva de consumo horario de tu CUPS, que puedes pedir a tu distribuidora y que muestra qué gastas hora a hora, día a día.

Con esa curva superpuesta a la producción solar aparece el número que importa: el porcentaje de autoconsumo directo. Y de ahí sale el ahorro. Con la irradiación de la Comunidad de Madrid (unos 1.400-1.600 kWh por kWp al año) y tomando 1.500 kWh/kWp como referencia central, así queda el ahorro anual que genera cada kWp instalado según el perfil de la empresa:

Perfil de empresaAutoconsumo directoAhorro por kWp y año
Nave o taller, actividad de 8 a 18 h de lunes a viernes70%-85%185-205 €
Oficinas, comercio u hostelería con pico de mediodía55%-70%165-185 €
Industria a turnos con consumo plano las 24 h45%-60%150-170 €
Almacén o logística con actividad y frío nocturnos25%-40%125-145 €

Cálculo orientativo sobre 1.500 kWh/kWp año, un precio de compra de 0,15 €/kWh y excedentes compensados a 0,06 €/kWh. Sustituye esos dos precios por los de tu factura: el resultado se mueve proporcionalmente.

El payback sale de dividir el precio por kWp de tu presupuesto entre esa cifra. Si un proyecto te sale a 800 €/kWp y tu perfil es de nave diurna (195 €/kWp al año), estás en torno a 4 años; el mismo presupuesto en un almacén nocturno se va a más de 6. Como referencia superior, el coste llave en mano en vivienda ronda los 850-1.300 €/kWp: en industrial el precio por kWp baja de forma clara por efecto escala, porque los costes fijos (desplazamiento, legalización, montaje base) se reparten entre mucha más potencia. Pide siempre el precio unitario por kWp, no solo el total: es lo único que permite comparar dos ofertas.

Dos avisos que cambian la cuenta. El primero: la solar reduce la energía, no la potencia contratada. Si tienes una 3.0TD o una 6.1TD con potencias mal ajustadas por periodos, esa revisión es dinero inmediato y forma parte de un estudio serio. El segundo: la compensación simplificada de excedentes del RD 244/2019 tiene un tope: el valor de la energía excedentaria no puede superar el término de energía de la factura del periodo. Pasarse de potencia no solo rinde poco, es que ese exceso puede acabar sin compensar.

Cubiertas de nave: lo que cambia según la tuya

En residencial se discute teja o pizarra. En industrial, el tipo de cubierta puede mover el presupuesto de forma más notable que la marca de los paneles, y determina si el proyecto es sencillo o si hay que resolver algo antes:

CubiertaCómo se fijaQué implica
Panel sándwich (chapa grecada con aislante)Fijación mecánica a la greca con tornillería estanca o abrazaderas específicas del perfilLa más agradecida: montaje rápido y poca carga añadida. Hay que verificar el espesor de la chapa y el estado de la tornillería original
Cubierta deck (chapa + aislante + lámina impermeable)Sin perforar: soportes soldados o adheridos a la lámina, o estructura lastradaNo se puede taladrar sin romper la impermeabilización. Encarece la estructura y obliga a coordinar el sistema con el fabricante de la lámina para no invalidar su garantía
Fibrocemento (posible amianto)No se perfora ni se manipulaSi contiene amianto entra el RD 396/2006: empresa inscrita en el RERA y plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral antes de empezar. Lo habitual es sustituir la cubierta y montar la fotovoltaica después
Hormigón o cubierta planaEstructura triangulada y lastrada, sin perforar la impermeabilizaciónPermite elegir orientación e inclinación óptimas. Hay que sumar el peso del lastre a la comprobación estructural
Marquesina de aparcamientoEstructura propia apoyada en el sueloMás cara por kWp, pero da sombra a la flota y es el sitio natural para poner los cargadores

En todos los casos, antes de firmar nada hay que comprobar la capacidad portante. Una instalación coplanar añade del orden de 12-15 kg/m² (un panel de gran formato pesa unos 25 kg y ocupa algo más de 2 m², a lo que se suma la estructura), y una estructura lastrada sobre cubierta plana bastante más. En naves antiguas o de estructura ligera esa comprobación no es un formalismo. Si alguien te presupuesta una nave sin haber subido a la cubierta, ese coste no ha desaparecido: aparecerá más tarde.

Fiscalidad: dónde está el dinero que no se ve

Aquí es donde el autoconsumo empresarial se separa del residencial, y donde muchos presupuestos se comparan mal porque solo miran el precio de portada.

  • IVA deducible. La instalación es un bien de inversión afecto a la actividad, así que el IVA soportado es deducible. Tu coste real es la base imponible, no el total con impuestos. Solo por esto, comparar un presupuesto de empresa con uno residencial «con IVA incluido» ya es comparar mal.
  • Amortización del inmovilizado. La instalación se activa como inmovilizado material y su amortización es gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades.
  • Amortización acelerada. Las empresas de reducida dimensión (las que facturan menos de 10 millones de euros) pueden amortizar los elementos nuevos del inmovilizado material aplicando el doble del coeficiente lineal máximo de tablas. Traducido: adelantas el gasto deducible y mejoras la caja de los primeros ejercicios, que son justo los que deciden si el proyecto «se siente» rentable.
  • Libertad de amortización para renovables. Han existido regímenes específicos que permitían amortizar libremente las inversiones en instalaciones de autoconsumo con energía renovable, prorrogados ejercicio a ejercicio y condicionados a mantener la plantilla media. Es el incentivo más potente cuando está vigente, y también el más volátil: confirma con tu asesoría fiscal si aplica al ejercicio en que vas a poner la instalación en funcionamiento, porque cambia la cuenta de forma sustancial.
  • IBI e ICIO. Son bonificaciones municipales y cada ordenanza fija las suyas, así que hay que mirar la del municipio concreto de la nave. En una obra industrial el ICIO no es una cifra menor. Tienes el detalle en subvenciones para placas solares en Madrid 2026.

Y una precisión que evita disgustos: la deducción del IRPF por obras de mejora de la eficiencia energética es para viviendas. No aplica a una empresa. Si un comercial te la menciona en una oferta para tu nave, no ha entendido tu caso.

PPA, renting o compra: cómo se paga esto

No todas las empresas quieren o pueden inmovilizar capital. Hay tres caminos y cada uno reparte el ahorro de forma distinta:

  • Compra directa (CAPEX). La instalación es tuya, el 100% del ahorro es tuyo y el activo se amortiza. Es la opción con mejor retorno a largo plazo si tienes caja.
  • Financiación, leasing o renting. Bien dimensionado, la cuota mensual suele quedar por debajo del ahorro que genera la instalación, de modo que el flujo de caja es positivo prácticamente desde el principio y acabas siendo propietario. Es el término medio más habitual.
  • PPA de autoconsumo (inversión de un tercero). Un tercero instala en tu cubierta y te vende la energía a un precio cerrado por kWh durante un contrato largo, normalmente de una década o más. Cero inversión, pero el ahorro que te queda es una fracción. Antes de firmar, mira la letra grande de verdad: qué pasa si te mudas de nave o vendes la sociedad, quién responde de la cubierta y de sus filtraciones, quién asume el desmontaje al final y si hay opción de compra.

Regla práctica: si el retorno queda holgadamente por debajo de la vida útil de la instalación, comprar rinde más que cualquier PPA. El PPA existe para quien no puede inmovilizar la inversión, no porque salga mejor.

Legalización industrial, paso a paso

Este es el tramo que alarga los proyectos y el que más veces se «olvida» en un presupuesto barato. En una instalación de empresa el orden es este:

  • Datos horarios del CUPS y estudio de la curva de consumo, más revisión de la potencia contratada por periodos.
  • Inspección de cubierta: capacidad portante, estado de la impermeabilización y sistema de anclaje viable.
  • Proyecto técnico. En baja tensión, las instalaciones generadoras por encima de 10 kW requieren proyecto firmado por técnico competente conforme al REBT (ITC-BT-04), y se ejecutan según la ITC-BT-40, que es la instrucción específica de instalaciones generadoras.
  • Trámite municipal: licencia de obra o declaración responsable, según la ordenanza del municipio, y comprobación de que no afecta a la licencia de actividad.
  • Acceso y conexión con la distribuidora y asignación del CAU (código de autoconsumo).
  • Certificado de instalación eléctrica (CIE) emitido por instalador autorizado e inscripción en el registro de autoconsumo de la Comunidad de Madrid.
  • Contrato de compensación de excedentes con la comercializadora si la instalación no supera los 100 kW de producción asociada.
  • Puesta en marcha y monitorización, con acceso a la producción en tiempo real.

El montaje en sí es cuestión de días o de pocas semanas según la potencia; lo que marca el calendario son los trámites. Y no hace falta parar la nave: el grueso del trabajo pasa en la cubierta, y solo la conexión al cuadro general exige una parada corta, programada de antemano y normalmente fuera del horario productivo. Si quieres el detalle del procedimiento, lo desglosamos en cómo legalizar una instalación solar en Madrid.

Equipos, baterías y lo que viene después

En industrial trabajamos con inversores trifásicos de string de Sungrow y Fronius, soluciones híbridas de Deye y Sigenergy, almacenamiento de BYD, protección y control de Orbis y cargadores V2C. Nada de esto es decorativo: en una nave con varias orientaciones o con sombras de lucernarios y equipos de clima, la elección del inversor y su reparto en strings decide la producción real.

Sobre baterías: en una empresa con buen consumo diurno rara vez son el primer euro mejor invertido, porque el autoconsumo directo ya es alto. Cobran sentido cuando hay procesos críticos que no pueden caer, picos de potencia que penalizan la factura o actividad relevante fuera del horario solar. Es una segunda fase, no un extra de la primera.

Y tres cosas que en polígono se notan más que en un chalé: el mantenimiento y la limpieza (el polvo industrial y el tráfico pesado ensucian mucho más rápido), la protección antipalomas bajo los paneles en cubiertas grandes y despejadas, y la posibilidad de alimentar con tu propia energía los cargadores de la flota. Si además tienes que justificar emisiones, el autoconsumo reduce de forma directa tu alcance 2.

Preguntas frecuentes sobre fotovoltaica para empresas

¿Por qué una empresa amortiza las placas solares antes que una vivienda?

Porque consume cuando el sol produce. Una vivienda aprovecha de forma directa en torno al 35%-60% de lo que generan sus placas, porque a mediodía suele estar vacía. Una nave, un taller o unas oficinas con actividad de 8 a 18 h aprovechan de forma orientativa el 70%-85%. Cada kWh autoconsumido se valora al precio al que compras la luz, mientras que el excedente se compensa a un precio bastante menor, así que el mismo kWp instalado genera un ahorro sensiblemente mayor en una empresa diurna.

¿Cuánta potencia puedo poner en la cubierta de mi nave?

La cubierta casi nunca es el límite: lo normal es que quepa mucha más potencia de la que interesa instalar. El dimensionado correcto sale de la curva de consumo horario del CUPS, no de los metros cuadrados de tejado. Llenar la cubierta por encima de lo que consumes de día genera excedentes que se compensan a un precio bajo y que además están limitados por el Real Decreto 244/2019: el valor de la energía excedentaria no puede superar el término de energía de la factura del periodo.

¿Qué pasa si mi nave tiene cubierta de fibrocemento?

Si el fibrocemento contiene amianto, no se perfora ni se manipula sin más. Cualquier trabajo con riesgo de exposición al amianto queda sujeto al Real Decreto 396/2006: la empresa que interviene debe estar inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA) y elaborar un plan de trabajo que la autoridad laboral tiene que aprobar antes de empezar. La salida habitual es sustituir o retirar la cubierta con empresa especializada, y suele salir a cuenta aprovechar la misma obra para dejarla resuelta y montar después la fotovoltaica.

¿Puedo instalar más de 100 kW en mi empresa?

Sí, pero cambia el marco. La compensación simplificada de excedentes del Real Decreto 244/2019 está pensada para instalaciones de hasta 100 kW de potencia de producción asociada. Por encima de ese umbral dejas de poder acogerte a ese mecanismo y los excedentes pasan por la venta a mercado, con su propio régimen y sus propias obligaciones. Por eso, en muchas empresas la decisión no es cuánta cubierta hay, sino dónde está la frontera que conviene no cruzar.

¿Qué ventajas fiscales tiene el autoconsumo para una empresa?

Tres vías. Primera: el IVA soportado de la instalación es deducible como bien de inversión afecto a la actividad, así que el coste real es la base imponible. Segunda: la instalación es inmovilizado material y se amortiza; las empresas de reducida dimensión (las que facturan menos de 10 millones de euros) pueden aplicar amortización acelerada, multiplicando por dos el coeficiente lineal máximo de tablas. Tercera: las bonificaciones municipales de IBI e ICIO, que fija cada ordenanza. Además han existido regímenes específicos de libertad de amortización para inversiones en autoconsumo renovable, prorrogados ejercicio a ejercicio y condicionados a mantener plantilla: confirma con tu asesoría si están vigentes en el ejercicio en que actives la instalación, porque cambia mucho la cuenta. La deducción del IRPF por eficiencia energética, en cambio, es para viviendas y no aplica a una empresa.

¿Qué es un PPA y me conviene frente a comprar la instalación?

En un PPA de autoconsumo un tercero instala la fotovoltaica en tu cubierta y te vende la energía a un precio cerrado por kWh durante un contrato largo, normalmente de una década o más. No inmovilizas capital, pero el ahorro que te queda es una fracción del total y te comprometes a un plazo largo. Si tu empresa tiene caja y el retorno queda holgadamente por debajo de la vida útil de la instalación, comprar suele rendir más; el PPA o el renting tienen sentido cuando no puedes o no quieres inmovilizar la inversión. Antes de firmar, revisa qué ocurre si cambias de nave o vendes la sociedad, quién mantiene la cubierta y quién asume el desmontaje.

¿Hay que parar la actividad de la nave durante la instalación?

No en condiciones normales. El grueso del trabajo (estructura, paneles y cableado) ocurre en la cubierta, sin afectar a la planta. Solo la conexión al cuadro general exige una parada corta y programada, que se acuerda de antemano y se suele hacer fuera del horario productivo. Lo que marca el calendario del proyecto no es la obra, sino los trámites con la distribuidora y la administración.

Los importes y porcentajes de esta página son referencias de mercado y cálculos orientativos, no tarifas de Voltymas. Los incentivos fiscales y las bonificaciones municipales cambian: confírmalos con tu asesoría y con tu ayuntamiento antes de contratar. Tu número real sale del estudio de tu curva de consumo y de tu cubierta.

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