Velilla tiene luz eléctrica desde 1909, cuando el Ayuntamiento acordó traer el suministro y el alumbrado público, y el parque de instalaciones de hoy refleja capa por capa cada etapa de ese siglo largo. En el casco —Calle Mayor, calle de la Iglesia, la Rinconada, las calles de la Era y la Siega— hay viviendas anteriores al reglamento vigente, con cuadros escasos, un solo diferencial para toda la casa, puestas a tierra dudosas y potencias contratadas pensadas para una nevera y poco más; en cuanto entra la inducción, el aire acondicionado o el coche eléctrico, salta. Ahí lo habitual es cuadro nuevo, diferenciales separados por circuitos, revisión de la tierra y ampliación de potencia con boletín. En los adosados y pareados de los sectores XVIII, XXIII y XXVI la instalación es moderna, pero suele llegar justa: jardín, riego, piscina, garaje y bajocubierta habitable colgando de un reparto de circuitos pensado para menos, más la tentación de resolverlo con regletas. Y luego está el consumo real: la energía eléctrica facturada per cápita en Velilla es de 3.464,94 kWh, por encima de la media regional de 3.280,41. En el lado industrial, las naves del metal de Miralrío piden otra liga: trifásica, mediciones y mantenimiento preventivo del cuadro.
Trabajamos en Velilla de San Antonio y en los municipios de alrededor (Mejorada del Campo, Rivas-Vaciamadrid, Loeches, Arganda del Rey). Velilla está a 553 metros de altitud, con el término moviéndose entre los 537 metros de la vega del Jarama y los 605 de los bordes municipales. Es fondo de valle, no páramo ni sierra, y eso manda en el clima.
Somos instaladores autorizados con más de 10 años de experiencia y más de 500 instalaciones realizadas en la Comunidad de Madrid. Hacemos el estudio en tu casa o tu negocio sin coste, te damos el presupuesto por escrito y ejecutamos con equipo propio, sin subcontratas. Y si algo no funciona como debe, volvemos y lo arreglamos.