El parque eléctrico de San Fernando tiene dos problemas superpuestos. El primero es el de siempre en una ciudad que se equipó tarde: los bloques de los sesenta y setenta —plaza del Trébol, Copasa, Fuencasa— son de una ciudad que no tuvo alcantarillado hasta 1965 ni agua del Canal de Isabel II hasta 1972, y arrastran instalaciones muy anteriores al Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión de 2002, con tierras dudosas y potencias pensadas para otra época. Meter inducción, aire acondicionado, aerotermia o un cargador obliga a ampliar potencia y a emitir un certificado de instalación eléctrica sellado por la Dirección General de Industria de la Comunidad de Madrid. El segundo problema no lo tiene ningún otro municipio de Madrid: del orden de 600 viviendas del centro presentan grietas por los movimientos de terreno asociados a la línea 7B, y la Comunidad destinó 3,2 millones de euros en ayudas de emergencia a edificios de Ventura Argumosa, Pablo Olavide y Rafael Alberti. Trabajar ahí significa intervenir sobre tabiquería fisurada: hay que revisar continuidad de la toma de tierra, estado de las canalizaciones empotradas y cajas de derivación antes de dar nada por bueno. Y en el casco, Conjunto Histórico-Artístico desde 1983, cualquier intervención en fachada pasa por licencia.
Trabajamos en San Fernando de Henares y en los municipios de alrededor (Coslada, Torrejón de Ardoz, Mejorada del Campo, Paracuellos de Jarama). San Fernando se asienta en el fondo del valle Jarama-Henares, sobre "un amplio valle de fondo plano de 575 m de altitud media"; el punto más alto del término es el vértice geodésico La Granja, a 689,3 m, y el más bajo La Guindalera, en la orilla del Jarama cerca de su confluencia con el Henares. En el casco, el modelo digital de PVGIS da 590 m.
Somos instaladores autorizados con más de 10 años de experiencia y más de 500 instalaciones realizadas en la Comunidad de Madrid. Hacemos el estudio en tu casa o tu negocio sin coste, te damos el presupuesto por escrito y ejecutamos con equipo propio, sin subcontratas. Y si algo no funciona como debe, volvemos y lo arreglamos.