Lo que define el trabajo eléctrico en Coslada es la edad del parque. De las 31.337 viviendas del Censo 2021, 15.630 se levantaron entre 1971 y 1980 y 18.357 son anteriores a 1981: Ciudad 70, Valleaguado, La Espinilla y Las Conejeras se construyeron en bloque y deprisa, para una ciudad que pasó de 3.695 a 33.622 habitantes en quince años. Eso significa cuadros originales con un solo diferencial —o directamente con fusibles—, pocos circuitos y un grado de electrificación pensado para una lavadora, una tele y poco más. Y hablamos de pisos de 61 a 75 m², la talla más repetida aquí con 10.249 viviendas: basta meter inducción, un aire acondicionado y un wallbox en la plaza del garaje para que la instalación se quede corta. Ahí está el trabajo del instalador autorizado: cuadro nuevo con diferenciales separados por circuitos, ampliación de potencia con boletín (CIE) ante la distribuidora y todo conforme al REBT, que es de 2002 y por tanto posterior a ocho de cada diez viviendas de Coslada. La otra mitad del trabajo está fuera de casa: locales de La Rambla y la avenida de la Constitución, y naves del Centro de Transportes de Coslada, el Puerto Seco y el polígono industrial, donde lo habitual es cuadro trifásico, alumbrado LED, líneas de máquina y legalizaciones.
Trabajamos en Coslada y en los municipios de alrededor (Madrid, San Fernando de Henares, Torrejón de Ardoz, Paracuellos de Jarama). Coslada está en el fondo del corredor del Henares, encajada entre Madrid y el Jarama, en un término muy pequeño y muy llano: 12,03 km² y solo cien metros justos de desnivel entre el punto más alto, el vértice geodésico Canteras de San Fernando (656,9 m), y el más bajo (556,9 m), cerca del hospital Asepeyo. En el casco urbano, el modelo digital de elevación de PVGIS da 618 m.
Somos instaladores autorizados con más de 10 años de experiencia y más de 500 instalaciones realizadas en la Comunidad de Madrid. Hacemos el estudio en tu casa o tu negocio sin coste, te damos el presupuesto por escrito y ejecutamos con equipo propio, sin subcontratas. Y si algo no funciona como debe, volvemos y lo arreglamos.