Velilla es un municipio de coche por obligación, no por gusto. La ficha municipal registra 0 estaciones de Cercanías y 573,54 turismos por cada 1.000 habitantes; salir de aquí es la R-3 —de peaje— hasta el centro de Madrid a 12 km, o un interurbano como el 284, que se planta en algo más de una hora hasta Conde de Casal. Con esos números el eléctrico encaja bien: casi ningún trayecto diario desde Velilla se come una batería, y cargando en casa de noche a 7,4 kW sobra. El problema es lo público. En el municipio hay apenas un puñado de conectores de acceso público —el más conocido está en el AhorraMás de la calle de los Cedros, con dos tomas y ninguna rápida—, así que depender de la calle no es un plan. Lo bueno es que Velilla ha crecido sobre todo en unifamiliar con parcela: en los adosados y pareados de los sectores XVIII, XXIII y XXVI el cargador sale del cuadro de tu propia casa, con protección dedicada y cuatro metros de cable. En garaje comunitario hace falta contador propio y comunicarlo a la comunidad, que no puede vetarlo. Y en el casco, donde muchas casas aparcan en la calle, lo realista es la plaza alquilada.
Trabajamos en Velilla de San Antonio y en los municipios de alrededor (Mejorada del Campo, Rivas-Vaciamadrid, Loeches, Arganda del Rey). Velilla está a 553 metros de altitud, con el término moviéndose entre los 537 metros de la vega del Jarama y los 605 de los bordes municipales. Es fondo de valle, no páramo ni sierra, y eso manda en el clima.
Somos instaladores autorizados con más de 10 años de experiencia y más de 500 instalaciones realizadas en la Comunidad de Madrid. Hacemos el estudio en tu casa o tu negocio sin coste, te damos el presupuesto por escrito y ejecutamos con equipo propio, sin subcontratas. Y si algo no funciona como debe, volvemos y lo arreglamos.