Majadahonda, al noroeste de Madrid, es un municipio de unos 72.000 habitantes y alto poder adquisitivo donde mandan el chalet y la vivienda unifamiliar. Pegado a Las Rozas, Boadilla del Monte y Pozuelo de Alarcón, es una zona de urbanizaciones, parcelas con jardín y comercio de barrio en la que proteger la casa importa tanto como vivirla. En este tipo de vivienda, con jardín, garaje y varios accesos, la videovigilancia no es solo grabar: es disuadir. Una cámara bien colocada en la entrada o el muro perimetral hace que la mayoría de intentos ni siquiera empiecen, y eso es justo lo que busca un chalet de Majadahonda, igual que en Las Rozas o Pozuelo de Alarcón.
Por eso instalamos cámaras IP con detección por inteligencia artificial que distinguen entre persona, vehículo o animal y reducen las falsas alarmas, junto con alarma, control de acceso y una app móvil para ver en directo desde el teléfono, estés donde estés. Todo con cumplimiento del RGPD y la LOPDGDD: cartelería informativa obligatoria, plazos de conservación de las grabaciones ajustados a la ley y cámaras orientadas para no grabar la vía pública ni la propiedad de los vecinos —un punto especialmente delicado entre urbanizaciones y locales comerciales. Tanto si proteges una vivienda unifamiliar como un negocio del centro de Majadahonda, dimensionamos el sistema al riesgo real y a los puntos ciegos concretos de tu parcela o local.