Aerotermia + suelo radiante es el binomio más eficiente del mercado residencial. Pero no siempre compensa: depende de la vivienda, la reforma y tu presupuesto. Te contamos cuándo sí — y cuándo no — para casas en Madrid.
¿Por qué combinan tan bien?
La bomba de calor da su mejor rendimiento (COP alto) cuando trabaja a baja temperatura de impulsión (30–40 °C). El suelo radiante funciona exactamente a esa temperatura. Resultado: menos consumo eléctrico que una aerotermia con radiadores convencionales (60–70 °C) para el mismo confort.
¿Cuándo SÍ merece la pena?
Obra nueva o reforma integral con cambio de suelos. Viviendas grandes (>120 m²) donde el ahorro a largo plazo amortiza la inversión inicial. Casos en los que valoras mucho el confort térmico uniforme y sin corrientes de aire.
¿Cuándo NO compensa?
Vivienda en alquiler o con plazos cortos de uso (1–3 años). Reforma puntual sin tocar suelos (la obra de suelo radiante es importante). Pisos pequeños bien aislados donde el ahorro absoluto es menor y el sobrecoste no se recupera.
¿Y para refrescar en verano?
Sí, el suelo radiante también refresca en verano (a 18–20 °C, sin condensación). En Madrid, con veranos cálidos, es agradable pero menos efectivo que una bomba de calor por conductos para los días punta. Lo habitual es complementar con splits o conductos en zonas concretas.
Coste aproximado en Madrid
Aerotermia 8–14 kW + suelo radiante en vivienda de 100–150 m²: 15.000–22.000 € llave en mano (sin contar reforma de suelos). En obra nueva la incorporación al proyecto reduce el sobrecoste.
Decisión rápida
Si haces reforma integral o construyes nuevo: sí, casi siempre. Si solo cambias la caldera con la vivienda ya hecha: aerotermia con radiadores (de baja temperatura si puedes), sin suelo radiante. Te lo simulamos antes de decidir.
Contenido divulgativo y orientativo. Cada caso es diferente: pide un estudio personalizado.
