En Arganda del Rey (Sureste metropolitano de Madrid, comarca de Las Vegas / Alcalá, sobre el eje de la A-3 y la R-3, entre las vegas del Jarama y del Tajuña. No confundir con el corredor del Henares (A-2), que queda al norte., unos 60.400 habitantes (padrón INE 2025: 60.419)) Arganda no es un municipio de chalets de sierra ni de segunda residencia: es una ciudad obrera que pasó de unos 6.000 habitantes en 1960 a más de 60.000 hoy, y eso se ve en el ladrillo. El casco urbano concentra bloques de los años 60, 70 y 80 levantados al calor de la explosión industrial, con instalaciones eléctricas de la época y muchas comunidades sin garaje o con garaje sin preinstalación. La Poveda es un núcleo aparte, nacido hace más de 125 años alrededor de la antigua Azucarera, con casco propio, vivienda baja antigua y promociones de adosados de los años 90; es la zona más barata por metro cuadrado del municipio (en torno a 1.950 €/m²). Valdearganda es el barrio más caro (sobre 2.350 €/m²), pegado a la estación de Metro y a la A-3, y El Mirador-Grillero es el desarrollo más reciente, con obra nueva y bloques de los 2000. Los Villares es el núcleo claramente unifamiliar, de chalets independientes y pareados con parcela y garaje propio, más disperso y alejado de la trama compacta, junto a Puente de Arganda como cuarto núcleo del término.
El argumento fuerte en Arganda no es el chalet aislado, es la nave. Con unos 15 polígonos y más de 400 hectáreas de suelo industrial, hay una cantidad enorme de cubierta plana e inclinada de nave que hoy no produce nada, y el perfil de consumo de una industria o una logística —maquinaria, frío, muelles y oficinas de 8 a 18 h— coincide casi exactamente con la curva de generación solar, que es el escenario donde el autoconsumo sin baterías amortiza más rápido. En residencial, los adosados de los 90 en La Poveda y los chalets de Los Villares tienen cubierta y parcela propia sin servidumbres de comunidad, y los bloques de El Mirador-Grillero y Valdearganda son candidatos claros a autoconsumo colectivo. A favor juegan la altitud de unos 615 m en meseta abierta, sin sombra de relieve, y del orden de 3.300 horas de sol anuales. Y hay un incentivo local concreto: el Ayuntamiento aprobó bonificar el ICIO al 95% —el máximo legal— para instalaciones de placas solares en viviendas, comunidades e industrias. Arganda está a unos 613-618 m de altitud, en meseta abierta sin la protección ni el enfriamiento de la sierra: es clima mediterráneo continentalizado (Csa) con media anual en torno a 14,3 °C y unos 473 mm de lluvia al año, muy seco en verano. Los inviernos dejan heladas nocturnas frecuentes y mínimas alrededor de 0 °C, pero los veranos son el extremo duro: jornadas largas por encima de 33-35 °C, con picos superiores. La radiación es alta y sostenida, con del orden de 3.300 horas de sol al año y más de 13 horas de luz diaria en julio frente a apenas 5-6 en enero.
Somos instaladores autorizados con más de 10 años de experiencia y más de 500 instalaciones hechas en la Comunidad de Madrid. Damos servicio a Arganda del Rey y a los municipios cercanos: Rivas-Vaciamadrid, Velilla de San Antonio, Loeches, Campo Real. Además de placas solares, montamos cargadores para coche eléctrico, aerotermia y aire acondicionado, hacemos toda la parte eléctrica con boletín y instalamos videovigilancia. Presupuesto por escrito y sin compromiso, equipo propio sin subcontratas — el que va a verte es el que instala —, y tramitamos las ayudas que te correspondan (deducción del IRPF, bonificación del IBI cuando el ayuntamiento la ofrece).
Un apunte local: Desde 1989 Arganda del Rey alberga el centro de control de satélites de Hispasat, es decir, desde este municipio se pilotan satélites de telecomunicaciones en órbita. El otro hito local es ferroviario: el Metro llegó en 1999 aprovechando el trazado del viejo Ferrocarril del Tajuña, el famoso "tren de Arganda, que pita más que anda", que había empezado a construirse en 1881 para sacar la piedra de las canteras y acabó dando servicio de viajeros desde 1886.