Aquí hay que desmontar un tópico: en sierra se da por hecho que de noche refresca y que el aire sobra. La estación de AEMET del Monasterio (indicativo 3274, a 1.028 m) registra una media de 16,5 noches tropicales al año, con mínimas medias de 17,1 °C en julio y 17,3 °C en agosto. El motivo es la ladera: San Lorenzo está en el piedemonte occidental, con poca inversión térmica, así que el aire frío drena hacia el valle en vez de embalsarse sobre el casco. En El Escorial de abajo se duerme más fresco que aquí arriba. A eso se suma el parque construido: los muros de granito del casco de Villanueva tienen tal inercia que, tras una semana de agosto, devuelven calor de madrugada, y bajo las cubiertas de pizarra oscura las buhardillas se vuelven inhabitables. La solución cambia con la casa: en piso del casco, split o multisplit con la unidad exterior en patio interior o faldón trasero; en los chalets del Zaburdón y la ladera de Abantos, si además toca quitar el gasóleo, sale más a cuenta una bomba de calor con conductos que tres splits sueltos. Y cuidado con la fachada: la Ordenanza municipal de Ornato Exterior cita expresamente los «aparatos de aire acondicionado» entre los elementos regulados en fachadas visibles desde la vía pública.
Trabajamos en San Lorenzo de El Escorial y en los municipios de alrededor (El Escorial, Guadarrama, Zarzalejo, Galapagar). Los 1.032 m de altitud lo convierten en uno de los cascos urbanos más altos de la Comunidad de Madrid, casi 400 m por encima de Madrid capital, y eso se nota: temperatura media anual en torno a 13 °C, mínimas medias de enero rozando los 0 °C y heladas habituales de noviembre a abril, con nevadas varias veces cada invierno. Llueve mucho más que en el sur de la región: entre 855 y 885 mm al año frente a los poco más de 400 mm de la capital, concentrados en otoño e invierno.
Somos instaladores autorizados con más de 10 años de experiencia y más de 500 instalaciones realizadas en la Comunidad de Madrid. Hacemos el estudio en tu casa o tu negocio sin coste, te damos el presupuesto por escrito y ejecutamos con equipo propio, sin subcontratas. Y si algo no funciona como debe, volvemos y lo arreglamos.