En Galapagar la pregunta útil no es si hace falta aire acondicionado en la sierra, sino en qué parte de Galapagar vives. El término tiene 413 m de desnivel dentro de sí mismo: de los 627 m de la zona de Molino de la Hoz, ya en el fondo del valle del Guadarrama y pegada a Las Rozas, a los 1.040 m de Parquelagos. Por gradiente altitudinal eso son del orden de dos grados y medio de diferencia, y se notan justo donde importa: en la tarde de julio y en lo que tarda la casa en purgarse ventilando de madrugada. Presupuestar las dos con la misma tabla es un error. El segundo factor es la generación de la vivienda. Los chalets de las primeras fases de urbanización se proyectaron como casa de verano y fin de semana —Parquelagos arranca de un plan parcial de 1967— y no tienen patinillos ni falso techo continuo por donde pasar conductos; ahí, antes de vender máquina, la respuesta honesta muchas veces es aislar la cubierta y proteger los huecos del oeste, que baja la punta de las 18:00 más que subir una frigoría. En los adosados y pareados de los 2000, con suelo radiante y recorridos ya hechos, no tiene sentido comprar el frío aparte: sale mejor una aerotermia reversible con un solo equipo.
Trabajamos en Galapagar y en los municipios de alrededor (Torrelodones, Collado Villalba, Colmenarejo, Las Rozas de Madrid). Clima mediterráneo de interior con matiz de sierra: a 880-1.000 m los inviernos son claramente más fríos que en Madrid capital, con heladas frecuentes de noviembre a marzo y episodios extremos registrados de hasta -10,4 °C (2009). Los veranos son calurosos pero con fuerte salto térmico nocturno, y se han medido máximas de 39,1 °C (2013).
Somos instaladores autorizados con más de 10 años de experiencia y más de 500 instalaciones realizadas en la Comunidad de Madrid. Hacemos el estudio en tu casa o tu negocio sin coste, te damos el presupuesto por escrito y ejecutamos con equipo propio, sin subcontratas. Y si algo no funciona como debe, volvemos y lo arreglamos.