Coslada no es sierra. Está a unos 618 m en el fondo del corredor del Henares y de noche no refresca. El año tipo de PVGIS da 78 días con máxima de 30 °C o más y —el dato que decide la compra— 43 noches tropicales con la mínima por encima de 20 °C. Con la media de mínimas de julio y agosto en 20,5 °C, abrir de madrugada no sirve. A eso se suma quién vive aquí y en qué: 10.249 viviendas de 61 a 75 m² y 8.190 de 46 a 60 m², levantadas casi todas en los setenta, y una población de 44,9 años de edad media con casi uno de cada cuatro vecinos por encima de los 65. Cuarenta y tres noches así al año en un piso de 55 m² dejan de ser una cuestión de confort. Instalarlo tiene su punto: en esas superficies los huecos de fachada quedan muy juntos, y la ordenanza municipal exige recogida eficaz de condensados y separación mínima entre las rejillas de aire caliente y las ventanas; muchas comunidades de los setenta, además, no autorizan máquinas a fachada vista. De ahí el criterio: un split si sufres en un dormitorio; conductos por el falso techo del pasillo si estás de reforma, que climatizan toda la casa con una sola unidad exterior; y aerotermia si además quieres quitarte la caldera.
Trabajamos en Coslada y en los municipios de alrededor (Madrid, San Fernando de Henares, Torrejón de Ardoz, Paracuellos de Jarama). Coslada está en el fondo del corredor del Henares, encajada entre Madrid y el Jarama, en un término muy pequeño y muy llano: 12,03 km² y solo cien metros justos de desnivel entre el punto más alto, el vértice geodésico Canteras de San Fernando (656,9 m), y el más bajo (556,9 m), cerca del hospital Asepeyo. En el casco urbano, el modelo digital de elevación de PVGIS da 618 m.
Somos instaladores autorizados con más de 10 años de experiencia y más de 500 instalaciones realizadas en la Comunidad de Madrid. Hacemos el estudio en tu casa o tu negocio sin coste, te damos el presupuesto por escrito y ejecutamos con equipo propio, sin subcontratas. Y si algo no funciona como debe, volvemos y lo arreglamos.